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Autos clásicos

Leyendas de la industria: el Lamborghini Miura cumple 60 años

El Salón del Automóvil de Ginebra 1966 vio el nacimiento de los superdeportivos con este toro italiano que además de hermoso tenía varias novedades técnicas.

Leyendas de la industria: el Lamborghini Miura cumple 60 años

Es una lástima que el Salón del Automóvil de Ginebra no haya podido superar la pandemia de covid-19, porque al ser tierra neutral, la cita en suiza fue el lugar de presentación de muchos autos que hoy, son considerados piezas de colección, uno de ellos es el Lamborghini Miura.

El 10 de marzo de 1966 vio el nacimiento del primer superdeportivo, un biplaza que tomó inspiración en los autos de Fórmula 1 para redefinir el segmento y crear una tendencia: el motor central colocado a espaldas del piloto.

Desde que Ferruccio Lamborghini se peleó con Enzo Ferrari y fundó su compañía de autos, siempre buscó estar por delante de la marca de Maranello y Enzo afirmaba que el motor de un auto debía ir en el eje delantero, porque “los caballos tiranel carruaje, no lo empujan”, afirmación que rápidamente cambió en sus autos de competición, y también en los superdeportivos de calle.

Lamborghini entendió los beneficios dinámicos que ofrecía esta configuración, establecida en la Fórmula 1 por Cooper con la victoria en el GP de Argentina de 1958. “El Miura no fue simplemente otro Lamborghini, sino una declaración de intenciones para la joven empresa. Lanzado sólo tres años después de la fundación de Automobili Lamborghini, el Miura fue el tercer modelo en presentarse y estableció los valores fundamentales de la marca que perduraron durante décadas. Valentía por encima de lo convencional; innovación sin concesiones; diseño e ingeniería llevados al límite”, comentó la marca en un comunicado.

La visión de Ferruccio Lamborghini fue llevada a la realidad por dos jóvenes ingenieros, Gian Paolo Dallara y Paolo Stanzani, quienes junto al piloto Bob Wallace, comenzaron a trabajar en traer el concepto de los autos de carrera a un vehículo de calle.

Ese deportivo era impulsado por un motor V12 que entregaba 380 caballos, mientras que la velocidad máxima de 290 km/h lo convirtió en el auto de producción más rápido del mercado. El dato curioso es que el propulsor estaba colocado en posición transversal, lo que permitió un diseño compacto en la parte trasera, para no perder la silueta del largo capot, más propia de los  GT que montan el motor adelante de la cabina.

El icónico diseño de cuña fue obra del estudio de Bertone, que trabajó con Lamborghini. Además de crear un modelo que trascendió su época, esa unión hizo que que el lanzamiento del auto en Ginebra se realizara en el stand de Bertone.

El nombre Miura proviene de una de las ganaderías de toros de lidia más reconocidas del mundo, tanto por el tamaño de sus animales, como por su bravura inaugurando la tradición de Lamborghini de usar nombres de toros.

En 1968 aparece en Miura S, con 370 caballos, discos de freno ventilados en las ruedas posteriores y elementos de confort como levanta cristales eléctricos.

En 1971, Lamborghini fabricó un ejemplar del Miura con ciertas modificaciones, que denominó Lamborghini Jota, que recibía esta denominación por el anexo “J” de la FIA. Eventualmente creado como una plataforma para probar nuevas ideas, muchas de ellas realmente extremas, el Jota pesaba sólo 880 kilos y era capaz de lograr prestaciones increíbles, alcanzando los 310 km/h de máxima y los 3.5 segundos para llegar de 0 a 100 km/h. Posteriormente, pero durante ese mismo año, saldría la versión Miura SV (por Spinto Veloce, cuya traducción significaría puesto a punto para velocidad), con el motor potenciado hasta los 385 caballos.

Como el único Jota construido fue desintegrado en un accidente, el entusiasmo entre importantes clientes de la marca llevó a Lamborghini a fabricar, por pedido, una pequeña serie con algunas de las especificaciones mecánicas y cosméticas del original. Así nació el Miura SVJ, del que fueron fabricadas sólo cinco unidades entre 1972 y 1973 con motor de 440 caballos, que le permitía alcanzar los 300 km/h y la carrocería contaba con faldones y salidas de aire laterales, además de unas burbujas acrílicas que rodeaban los faros delanteros.

En 1972, Lamborghini cesó la producción del Miura para hacer lugar a la del Countach, que incluso aún no estaba listo para ser ensamblado en serie. 

En total, solo 765 Miura fueron vendidos a lo largo de siete años de producción.

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